“Verónica” de Rubén Dario

Verónica de Rubén Dario

Este cuento, “Verónica” de Rubén Darío es macabro y, como el otro que nosotros hemos leído, yuxtapone una escena de inocencia y amor con la que de maldad y cosas horríficas. Me recuerda de las obras de Edgar Allen Poe, sin embargo con el énfasis en religión.
El protagonista fue Fray Tomás de la Pasión. Él era delgado, pálido, y muy nervioso. También era un aficionado de las artes ocultas. Un día el fraile leí en un periódico de Roentgen y el rayo Z. Fray Tomás se quedó obsesivo con esto y cámaras negros y quería encontrar tan aparato. Él le faltaba los rezos y pasaba todo el tiempo en pensar de ciencia y como averiguar las pruebas del cielo y la clave del misterio de la vida.
Un día mientras se estrujaba su cerebro con pensamientos febriles, uno de sus hermanos del convento entró su cuarto. Él, bajo su hábito, llevaba un bulto, que él le dio al pobre fraile. El monje, Tomas, no observó que el otro no tuvo manos sin que patas del chivo. (Este fue una visita del Príncipe de Tinieblas. En realidad.)
Consagraba a sus experimentos. El faltaba a misa, a sus oraciones, y dijo que él estaba enfermo. El padre provincial le amonestó y los hermanos temían por su salud.
Él sacó fotos de todas cosas, las manos suyas, frutas, libros.
Una noche, sigilosamente, el fue al altar. Abrió el tabernáculo, y saco el recipiente que contenía la Hostia. Tomó un foto, y escapó a celda suya.
Al día siguiente su gerente y el arzobispo estaban en su celda, en que el fue muerto. En el suelo se halló una placa fotográfica de Jesús Cristo, con las manos desclavadas y una mirada terrible en los ojos.
?Que es la moraleja de este cuento?
Rubén Darío plantea algunas cuestiones teológicas muy interesantes, y confronta al lector con un problema semiótico fundamental: la relación entre la imagen y su referente. Para ello se vale de la sugerente figura de Verónica, cuyo significado -Imagen Verdadera- proviene del latín Verum, verdadero; y el griego Eikon, imagen. Algún purista seguramente dirá que esta no es la verdadera raíz del nombre Verónica, y que en realidad proviene del macedonio Ferenice, Portadora de la Victoria; pero nosotros ignoramos alegremente cualquier razonamiento que contradiga nuestras intenciones. http://elespejogotico.blogspot.com/2010/06/veronica-ruben-dario.html
También hay la Mortaja de Turín. https://en.wikipedia.org/wiki/Shroud_of_Turin
La imagen de la Sábana Santa es mucho más clara en negativo blanco y negro que en su natural color sepia, y esta imagen negativa se observó por primera vez en 1898 en la placa fotográfica reversa del fotógrafo aficionado, Pia de Secondo, que permitieron fotografiar mientras se expuso. Una variedad de métodos han sido propuestos para la formación de la imagen, pero el método real aún no ha sido definitivamente identificado. A pesar de numerosas investigaciones y pruebas, el estado del Sudario de Turín sigue siendo turbio y la naturaleza de la imagen y cómo se fija en el paño siendo desconcertantes. El Sudario sigue siendo intensamente estudiado y polémico

Sin embargo para mí en este caso Verónica se refiere a la Santa Verónica. Según la tradición de la iglesia, Verónica fue movida con la compasión cuando vio a Jesús llevar su cruz a Gólgota y le dio su velo que podría limpiar su frente. Jesús aceptó el ofrecimiento, lo sostuvo a su cara, y luego lo devolvió a ella — la imagen de su cara milagrosamente impresionada sobre ello. Esta pieza de la tela se hizo conocida como el Velo de Verónica.

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